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16 dic 2006

El lobo Ibérico


Canis Lupus signatus, pertenece al orden carnívoro y a la familia Canidae. Muchos expertos catalogan al lobo ibérico como una subespecie diferenciada del resto de los lobos.

De cabeza grande y alargada, de orejas rígidas y pequeñas, ojos frontalizados de color ambarino con aspecto achinado y posee un hocico largo. A diferencia de los perros tiene un cuerpo más estilizado, un pecho más estrecho y hondo, sus almohadillas plantares están más desarrolladas, el vientre es voluminoso, debido a su gran estómago, necesario para ingerir y digerir grandes cantidades de carne, las patas delanteras son ligeramente mayores que las posteriores, la cola es poblada, algo más oscura que el resto del cuerpo. De pelaje básicamente pardo, aunque con variaciones que van desde el pardo negruzco al rojizo. El pelaje de invierno es más denso y grisáceo, mientras que en verano es más rojizo y escaso. Su peso oscila entre los 30 y 35 kilos.

Capaz de adaptarse a cualquier medio, su presencia depende principalmente de la actividad humana y de la cantidad de alimento disponible. Prefiere las zonas de sierra, donde hay densidad de matorrales y árboles, áreas con poca presencia humana, donde aún se mantienen los usos ganaderos tradicionales y donde existe multitud de ciervos, corzo y jabalíes. Aunque también se han encontrado en zonas con poblaciones altas de humanos, en zonas de Galicia, por ejemplo.

Normalmente, sólo se reproduce la pareja alpha de la manada, formada por los individuos dominantes de cada sexo, con una media de 5 y 6 cachorros.

La principal causa de la muerte del lobo ibérico es el hombre. Muy pocos lobos alcanzan los cinco años de edad. La tasa de mortandad en los cachorros es relativamente alta y su supervivencia está condicionada a la disponibilidad de alimento, aunque una vez superado el primer invierno, la tasa de supervivencia aumenta sensiblemente.

6 dic 2006

El final del ocelote


El ocelot, o gato onza en castellano, de nombre científico Leopardus pardales, es un animal de gran elegancia y belleza.

Perteneciente a la familia de los felinos, llega a medir entre 55cm y un metro, más 45 cm de cola. Y a pesar entre 8 y 16 kilos. Su piel forma un dibujo que entremezcla un pelaje amarillento con manchas redondeadas de color café. Su cabeza está rayada a cada lado de su quijada. Pecho blanco como la nieve con manchas negras que al pasar a adulto se convierten en rayas horizontales. La cola está decorada por anillos de color negro en la parte superior y blancos en la parte inferior. Ojos marrones o dorados, adornados por un círculo de pelo blanco en el exterior, que le da un toque especial y tierno a este “minino”. Como la mayoría de los “gatos” silvestres, el exterior de sus orejas redondeadas es de color negro con una mancha de color blanco en el centro para despistar a sus enemigos.

Sus hábitos son nocturnos por lo que pasa la mayor parte del día durmiendo escondido entre la vegetación o en los árboles puesto que es un extraordinario trepador. Territorial y solitario, consigue el alimento de forma unitaria, las presas son mamíferos pequeños, como monos, murciélago… caza aves y es buen pescador y nadador. Un manjar para este animal son los huevos de tortuga

Tiene una longevidad de aproximadamente 15 años. Podemos encontrar este felino al sur de los Estados Unidos y América del Sur en las sabanas o selva tropical.

Gracias a la estupidez de la raza humana y su gran afán por creerse la dueña de todo, el ocelot está en peligro de extinción. La caza indiscriminada por asesinos para conseguir su hermosa piel, las carreteras que invaden su territorio, la destrucción de su hábitat natural y la escasez de presas propia a su dieta alimenticia hacen que este “gato” muera en gran número. Todo esto ha provocado que haya menos de 100 ejemplares de ocelot, lo peor de este dato es que la cifra sigue disminuyendo. Además las hembras dan a luz de dos a tres cachorros por parto, tras 80 días de gestación, y crían cada dos años, lo que dificulta la recuperación de esta especie

El Instituto de Estudios de la Fauna ‘Cesar Kleberg’ está trabajando en proyectos para crear corredores que permitan migraciones sin accidentes de tráfico evitando muertes inocentes. Estos proyectos también engloban la creación de nuevas zonas de hábitat adecuadas para el ocelot

Un animal es algo más que un trozo de piel, un cacho de carne, o un juguete